La nueva temporada de dólares ya comenzó en Venezuela: Entre subastas de divisas, movimientos de la brecha cambiaria y ajustes de precios en dólares, esta semana marcó el arranque de una nueva dinámica para la tasa de cambio en el país.
En Ecosistema explicamos qué ocurrió con el dólar, cómo reaccionó el mercado y por qué algunos precios comenzaron —por primera vez en meses— a moverse a la baja.
1. Se hizo la primera inyección de dólares en el nuevo esquema cambiario
Esta semana, el Banco Central de Venezuela (BCV) ejecutó la primera intervención cambiaria en el marco de la nueva asignación de divisas provenientes de la venta de petróleo venezolano a los Estados Unidos. Según Alejandro Grisanti, economista y director de la firma Ecoanalítica, los bancos Banesco, BBVA Provincial, Banco Mercantil, Banco Nacional de Crédito y Bancamiga ya realizaron colocaciones de divisas mediante una subasta, en la que tenían prioridad empresas de sectores críticos como salud, alimentos y telecomunicaciones.
La tasa promedio de esa primera subasta fue de 400 bolívares por cada dólar, un precio mayor respecto a la tasa oficial vigente —que durante el transcurso de la semana osciló entre 344 bolivares por dólar y 352 bolívares por dólar— y menor que la tasa no oficial. Inicialmente, Ecoanalítica estimaba que la colocación de dólares fuera de 150 millones de dólares. Sin embargo, debido a la diferencia de tasas entre las partes negociantes y a que la capacidad de pago de las empresas fue inferior al nivel esperado, la asignación del BCV a los bancos privados fue de aproximadamente la mitad: unos 75 millones de dólares.
Además, como la oferta de dólares superó dicha capacidad de pagos de las empresas en sectores esenciales, parte de este excedente de divisas permeó hacia el mercado de menudeo: es decir, al mercado donde la compra y venta de moneda extranjera se genera en montos pequeños y al que pueden acceder las personas naturales, no sólo las empresas.
Como resultado de esta primera asignación de recursos, el economista Asdrúbal Oliveros espera que las próximas subastas se amplíen para sumar la participación de nuevos bancos privados y de más sectores empresariales fuera de los esenciales, señaló en una entrevista para Unión Radio.
2. El mercado reacciona a las subastas
La primera ola de subastas generó un impacto inmediato en las expectativas del mercado: a inicios de semana, la tasa de cambio no oficial se redujo hasta 400 bolívares por dólar por momentos, para luego aumentar y estabilizarse en torno a 450 bolívares por dólar. Tal dinámica podría indicar que si bien la primera inyección de 75 millones de dólares generó optimismo —por contraste, en diciembre 2025 todas las intervenciones cambiarias totalizaron sólo 49 millones dólares—, esta no alcanzó el techo esperado de 150 millones de dólares ni mucho menos de 300 millones de dólares.
Sin embargo, la primera colocación de divisas sí parece demostrar que es una vía factible para cerrar la brecha cambiaria en el corto plazo, siempre que se mantenga la frecuencia de subastas y se permita un deslizamiento controlado de la tasa oficial.
Además, si las ofertas se amplían a más bancos y empresas como estima Oliveros, el uso de transacciones bancarias digitales en dólares tendría un impulso, reduciendo así la demanda de criptomonedas, dólares en efectivo y, como resultado, la brecha cambiaria. Aunque el economista advierte que el uso de criptomonedas perderá protagonismo, no desaparecerá, “dado que una parte significativa de las operaciones de cobertura del sector privado continúa realizándose mediante este mecanismo”, explica en X.
3. ¿Los precios en dólares a la baja?
Durante esta semana la inflación en dólares fue negativa por primera vez desde mediados de 2024: es decir, que —en promedio— los precios en dólares bajaron, según estimaciones del economista Jesús Palacios Chacín.
Aunque en casos como la carne, pollo y huevos los precios se redujeron hasta un 50% en Caracas, en otros alimentos y productos no se experimentaron modificaciones. Este fenómeno es lo que los economistas denominan efecto trinquete: cuando los precios suben rápido ante estímulos —como incertidumbre, inflación o aumento de la brecha cambiaria—, pero luego tardan en ajustarse cuando dichos estímulos desaparecen.
Venezuela está experimentado tal efecto, sobre todo en productos no perecederos o aquellos que no se venden tan rápido: En la medida que los comerciantes terminen de vender los inventarios que adquirieron a mayor precio —cuando la brecha cambiaria era más pronunciada—, podrán ajustar sus márgenes de ganancias y poner a disposición los bienes a un menor precio.
Si las inyecciones de divisas se mantienen y la brecha cambiaria sigue cerrándose, estos ajustes de precios en dólares a las baja aparecerán para más productos, más pronto que tarde.








