Con el reciente lanzamiento de la cerveza Cardenal Ultra, Cervecería Regional introduce formalmente el segmento ultraligero en Venezuela: que agrupa cervezas formuladas para tener menos calorías y carbohidratos, manteniendo un nivel de alcohol y sabor similar al de una cerveza tradicional, pensadas para integrarse a estilos de vida más activos y equilibrados.
Más que una extensión del portafolio tradicional, la propuesta de Cardenal –una marca fundada en 1960 y que volvió en 2025, de la mano de Regional, tras varios años fuera del mercado venezolano– responde a un cambio visible en la vida urbana en Caracas y otras ciudades: el auge de runners que llenan el Parque del Este al amanecer, canchas de pádel que se multiplican en el este de la ciudad y una cultura de bienestar que se consolidó con fuerza tras la pandemia, donde ejercicio, socialización y consumo empiezan a mezclarse en una misma rutina.
“Con Cardenal Ultra no solo traemos un nuevo producto; abrimos la categoría Ultra en Venezuela”, dice Carolina Requena Carbonell, vicepresidente de Mercadeo de Cervecería Regional, “es una propuesta alineada con una generación que busca balance y toma decisiones con criterio”.
Cardenal Ultra se posiciona dentro de esa lógica con una fórmula que incluye 67 calorías, 1.8 gramos de carbohidratos y 4% de alcohol, niveles diseñados para alinearse con ese tipo de consumo. A diferencia de otras cervezas ligeras, la propuesta no pasa por reducir el grado alcohólico, sino por optimizar la composición para mantener una experiencia más cercana a la de una cerveza convencional.
En mercados como Estados Unidos, este tipo de cervezas ultra o ultraligeras ha crecido impulsado por consumidores que buscan opciones más saludables –con menos calorías y carbohidratos– sin renunciar a la experiencia completa, disminuir el contenido alcohólico ni comprometer el sabor. No es una cerveza “light” en el sentido tradicional —que suele sacrificar cuerpo, grado alcohólico o intensidad—, sino una adaptación a nuevas expectativas de consumo.
Ese cambio responde a un perfil de consumidor cada vez más visible. Personas que combinan rutinas exigentes con espacios de socialización, y que buscan productos capaces de integrarse a ambos momentos sin generar fricción. No se trata necesariamente de atletas o perfiles extremos, sino de una clase media urbana que incorpora prácticas como el ejercicio regular, el control de hábitos y una mayor atención al bienestar general, sin abandonar el componente social del consumo.
“Lo que más me gusta de [Cardenal] Ultra es el balance; elegir algo ligero y refrescante encaja perfecto con mi estilo de vida porque para mí cuidarme es súper importante pero también disfrutar”, dice Mariú Olmos, una runner y nadadora empedernida de Caracas, que se ha convertido en ávida consumidora de la Ultra, “A veces hay que brindar con una cervecita bien fría después de unos buenos kilómetros”.
En ese contexto, la cerveza deja de ser un elemento asociado exclusivamente al exceso o al fin de semana, y empieza a ocupar un lugar más flexible dentro de la rutina. La categoría Ultra se inserta precisamente en ese espacio intermedio: el de quienes quieren mantener un ritmo activo sin eliminar del todo ciertos hábitos de disfrute. En otras palabras, la cerveza después de la carrera o el juego de pádel o pickleball.
“A mí me encanta entrenar y tener una vida activa pero me gusta un complemento para el disfrute”, dice Valentina Olmos, creadora de contenido de bienestar y salud en redes sociales y conocida como “Kakitips”, “Tiene 70% menos calorías que la regular, para mí eso es un plus perfecto para mi estilo de vida.”
La introducción de esta categoría también abre la puerta a nuevos momentos de consumo. Espacios que antes no estaban asociados a la cerveza —como el después del entrenamiento o encuentros sociales más cortos y frecuentes entre semana— comienzan a integrarse a la dinámica del mercado. Esto no implica necesariamente un reemplazo del consumo tradicional, sino una ampliación del repertorio.
La llegada de las cervezas Ultra a Venezuela sugiere que el mercado local empieza a alinearse con tendencias globales que priorizan el equilibrio sobre la dicotomía entre exceso y restricción. En ese proceso, productos como Cardenal Ultra no solo introducen una nueva opción, sino que contribuyen a reconfigurar el contexto en el que se consume.
Este reportaje forma parte de un espacio editorial realizado con el apoyo de Cervecería Regional, en el marco de nuestros contenidos patrocinados sobre tendencias y consumo en Venezuela.








