«No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta al cambio”, jamás dijo Charles Darwin –aunque se le atribuya– sobre la selección natural. Aunque bien podría haber sido una descripción de la principal aptitud que demanda el mercado laboral venezolano de hoy: en un contexto global de automatización, trabajo remoto post-pandemia e irrupción de la inteligencia artificial, donde la destrucción creativa desplaza viejas formas de trabajo y en Venezuela se suma la volatilidad propia de su economía: lo que hace imprescindible evaluar las tendencias actuales y futuras en el mercado del trabajo. Esa adaptación no es abstracta: se refleja en cuáles carreras y oficios ganan terreno, y cuáles pierden atractivo en el mercado. Hagamos un recorrido.
¿Cuáles carreras están IN?
- Las carreras STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas): según Carmen Maal, Directora de Schneider Consulting Group con casi 40 años de experiencia en la gestión de recursos humanos (RRHH), actualmente las carreras más demandadas son aquellas con componentes numéricos importantes. El principal motivo son “las competencias de pensamiento crítico y la facilidad para el manejo de datos que adquieren los profesionales de esas carreras”, dice.
- Oficios técnicos (electricistas, plomeros, etc.): Sin embargo, no solo hay demanda para perfiles con carreras universitarias. Según Maal, los oficios técnicos con formación certificada están en alza, por ejemplo los electricistas y plomeros. Estas ocupaciones se han vuelto especialmente importantes durante los últimos años: “Todos los que ofrecen algún tipo de servicio profesional se han beneficiado de la dolarización y el ajuste de tarifas”, dice el economista Asdrúbal Oliveros.
- Profesionales en marketing digital: Según Cristina de las Casas, psicólogo y analista de staffing para empresas extranjeras que buscan talento latinoamericano, los profesionales con experiencia en marketing digital –un perfil relativamente escaso dentro del mercado venezolano, dice– están en alta demanda pues “las empresas han aprendido que el principal canal para vender es el digital”. Muestra de ello es el crecimiento acelerado que presentan las empresas con estrategias de mercadeo sólidas en redes sociales.
¿Y cuáles están OUT?
- Derecho, contabilidad y relaciones industriales: Por otro lado, hay carreras que actualmente las empresas no buscan en grandes cantidades. De acuerdo a Juan Brito, Chief Process Officer (CPO) de Droguería Nena y profesional con 30 años de experiencia en la gestión, carreras como derecho, contabilidad, y relaciones industriales han tenido un declive por el aumento en la tercerización de las tareas que desempeñan estos perfiles dentro de las empresas a firmas especializadas que pueden atender a varias empresas a la vez.
Improve, Adapt, Overcome

De todos modos, ganar terreno y competir en el mercado laboral no depende únicamente de la profesión que se ejerza. También pesa –y cada vez más– una serie de habilidades codiciadas que marcan la diferencia entre un perfil común y uno adaptable, capaz de responder a los cambios. “Las habilidades blandas [o aquellas competencias no técnicas que permiten a las personas interactuar de manera efectiva en diversas situaciones sociales y laborales] son clave para ser un profesional lo suficientemente adaptable y adquirir las habilidades técnicas que hagan falta”, dice, Maria Fernanda Pacheco, fundadora de la empresa de consultoría de RRHH Talent Booth, “Tomar el camino inverso se vuelve muy cuesta arriba” dice.
Para Pacheco, otra habilidad clave para garantizar esa adaptabilidad es el “aprendizaje continuo”. También, De las Casas coincide en que “la disposición y facilidad para aprender sobre la marcha” son características muy valoradas a la hora de seleccionar talento. Según la experta, un factor que distingue a los perfiles venezolanos respecto a los de otros países es su capacidad resolutiva. “A pesar de que Venezuela se ha quedado atrás en lo tecnológico en algunos aspectos, y que existen barreras importantes para acceder a la información, la gente ha aprendido a resolver con las pocas herramientas que tiene”, dice.
Otras capacidades que son muy bien valoradas en el mercado, dice Pacheco, son la capacidad de manejo del tiempo y priorización de actividades –así como el rendimiento de cuenta– que se manifiesta en la creación de planes de trabajo claros e identificar brechas en el cumplimiento de los objetivos trazados.
La Revolución Tech
Venezuela, pese a sus limitaciones, no se ha mantenido al margen de los avances en informática: y contar con habilidades para montarse en la ola de esos avances también es fundamental. Buena parte de las empresas usan inteligencia artificial –hasta cuatro de cada 10, según la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico– y soluciones de big data. Estas herramientas son clave para procesar grandes cantidades de información, lo que permite a las empresas y emprendedores locales tomar decisiones más inteligentes. Por ejemplo, facilitan la predicción de tendencias de mercado, pueden optimizar procesos operativos o ayudar en la toma de decisiones estratégicas.
De acuerdo a Brito, el CPO de Droguería Nena, las habilidades técnicas más demandadas actualmente en el mercado son aquellas relacionadas al análisis de datos: como el manejo de lenguajes de programación como Python o SQL y el manejo de programas que permitan la visualización de los datos, como PowerBI. Sin embargo, De las Casas destaca que el manejo medio y avanzado de herramientas más simples como Excel o Google Sheets sigue siendo valorado, mientras que la demanda de otras plataformas como SAP –un sistema informático que genera información para tomar decisiones– ha ido mermando.

Para Brito, otras competencias atractivas para las empresas es la proficiencia en herramientas de desarrollo de software, en específico en el campo de la ciberseguridad: Sobre todo porque, en los últimos años, han ocurrido casos vulneraciones a los sistemas de empresas importantes como Digitel o el BNC – lo que muestra la especial importancia que tiene el aseguramiento de los activos e información a raíz del aumento en el uso de almacenamientos en nube.
También, debido a que el uso eficiente de los datos requiere que diversas personas y áreas cooperen entre sí, ha crecido el uso de herramientas de colaboración como Notion, Google Workspaces, Asana, Trello, Slack, etc. “Cada día estos portales se vuelven más necesarios para ser un profesional eficiente y un correcto gestionador de proyectos”, dice Pacheco.
Lo que se viene
Pero la revolución tecnológica no sólo redefine qué habilidades técnicas son más valiosas: también obliga a repensar cómo se forman y se actualizan los profesionales. Y es allí donde, ante una adaptabilidad que va de raíz, entra el reto de conectar mejor a las empresas con el sistema educativo que forma a los profesionales y técnicos y con la necesidad más amplia de cultivar talentos capaces de aprender y adaptarse.
Por ello, para Brito, cada vez más las empresas formarán alianzas estratégicas con instituciones educativas. Estas iniciativas no solo ayudarán a cerrar las brechas entre las competencias que el mercado demanda y las que ofrecen las carreras hoy en día: también facilitará el acceso a talento especializado y fortalecerá la imagen y reputación de las empresas nacionales.
Por eso, el futuro del trabajo en Venezuela dependerá de cómo las empresas y los trabajadores logren conciliar las nuevas demandas de un ecosistema cada vez más digital y globalizado con las dificultades del entorno nacional. La verdadera ventaja competitiva, tanto para empresas como para profesionales, no reside únicamente en las habilidades técnicas, sino en una combinación de resiliencia, adaptabilidad y una firme disposición al aprendizaje continuo. En un país donde hasta el Excel puede ser un acto de resiliencia, el futuro del trabajo no será la supervivencia del más fuerte, sino la del más adaptable.








